Soneto a la Música del Alma

En teclas de ébano y marfil, un piano,
Susurra melodías, canto de emoción.
De su seno brotan, con dulce mano,
Acordes que acarician el corazón.
La música, cual río que fluye sereno,
Despierta la alegría, disipa el dolor.
En cada nota, un sentimiento pleno,
Un eco de la vida, un rayo de sol.
El alma se eleva en sublime vuelo,
Al compás de arpegios, con hondo sentir.
Olvidando la tierra, tocando el cielo,
Un bálsamo que invita a soñar y vivir.
¡Oh, música bendita, don del creador!
Que en cada ser humano siembras amor.
Piano de cola color marfil bajo un cielo azul, rodeado de flores blancas, mariposas y notas musicales doradas.

Autora: Mirtha Facundo

© 2026 Mirtha Facundo. Todos los derechos reservados.