A lo largo de más de treinta años como educadora y en mi vida como madre de tres hijos profesionales, he aprendido que no siempre necesitamos poder con todo. A veces cargamos preocupaciones, exigencias o recuerdos pensando que debemos llevarlos para siempre.
Pero algunas experiencias llegan para enseñarnos, no para quedarse. Soltar no significa olvidar ni rendirse; significa reconocer lo aprendido y abrir espacio a la calma y a aquello que nos hace bien.
Respira. Puedes dar el siguiente paso con más ligereza y confianza en ti.
💛 — Mirtha Facundo

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